martes, 17 de mayo de 2011

Rápido y Furioso 5 Para los amantes de la acción y los autos

Presentaciones

Rápido y Furioso 5: Para los amantes de la acción y los autos

Participa un Tomaso Pantera de 1972, el Corvette GS descapotable del año 2007 y un Ford GT 40. Se destrozaron 200 de los 300 autos utilizados.

03/05/2011 por Roberto Nemec

Rápido y Furioso 5, marca el retorno de una de las películas más aclamadas por los cinéfilos amantes de la acción y los automóviles. Este quinto largometraje de una serie  cuya primera entrega se rodó hace más de diez años en Los Ángeles, posteriormente, ha desfiló por las soleadas playas de Miami, para trasladarse en la tercera entrega a los campeonatos de drif en Tokyo y mostró en una cuarta ocasión la delgada línea que separa la vida y la muerte en las carreras celebradas en el interior de los túneles clandestinos que unen México y Estados Unidos.

La familia, la lealtad y el sacrificio son los principales argumentos alrededor de los que gira su acción. Unos valores que se encuentran presentes en la salida de la cárcel de Dom, gracias al apoyo de Brian.

Un hecho que unirá a los dos principales protagonistas hasta tal punto, que parecen hermanos. Vin Diesel señaló que "mucha gente piensa que la saga sólo va de coches y velocidad, pero los personajes aportan el toque humano y la hacen mucho más real".

Por su parte, la actriz española Elsa Pataky encarna el papel de Elena, uno de los principales símbolos de lealtad, además de nexo de unión entre Dom y Hoobs, un personaje con un código ético muy arraigado que cree que los malos deben desaparecer de la faz de la tierra.

La producción que tuvo un elevado costo, destinó su principal partida al empleo de alrededor de 300 vehículos, que en su mayor parte fueron rediseñados ya que tenían que simular el paso del tiempo en un mismo modelo, por lo que necesitaron varios ejemplares idénticos, a lo que se añadió el rodaje de escenas peligrosas, entre las que se incluía el asalto a un tren enmarcha y el lanzamiento de un coche desde ese mismo convoy.

El vehículo más importante de todos ellos es el Dodge Charger, todo un icono de la década de los 70. Empleado en el asesinato del padre de Dom, representa una extensión de su personalidad.

En el atraco al tren, que desarrolla el hilo argumental de la película, fue necesaria la participación de un Tomaso Pantera de 1972, el Corvette GS descapotable del año 2007 y un Ford GT 40, con lo que Fast & Furious se convierte, de nuevo, en una auténtica saga de automóviles.

Fue durante esta parte, en la que 200, de los 300 vehículos adquiridos fueron destrozados, por lo que no se podían permitir el lujo de fallar en el rodaje. La principal extravagancia está presente en un bólido de naturaleza militar, el Armet Gurkha F5, que además de su nombre asombra por sus 9 toneladas de peso en vacío.

La brutal fuerza de Rápido y Furioso se puede apreciar  una vez más en pantalla grande, con esta quinta versión, que será tan impactante -o más- que las cuatro anteriores.