martes, 4 de septiembre de 2012

Volkswagen Amarok Highline Automática


Por Roberto Nemec


Como si se hubieran puesto de acuerdo (y algo de ello hay realmente…) los cuatro principales contendientes en el cada vez más popular segmento de las pick-ups medianas han actualizado sus productos y en todos los casos aumentando las potencias.
Las dos que lideran ventas y patentamientos en los primeros meses del año, son las que menos cambios exteriores han incorporado. En el caso de la Volkswagen Amarok, prácticamente no existen, salvo en uno casi mínimo, pero que agrega practicidad: el portón de la caja de carga está ahora dotado de cerradura.

Sin embargo son significativos y mucho los cambios que se han introducido al producto que sale de Pacheco para abastecer al mercado interno y para exportar también a una veintena de países, algunos mucho más allá del Mercosur.
Uno de los tres cambios fundamentales reside en la motorización el tipo de tracción, que en las nuevas Amarok de mayor precio pasó de erogar 163 caballos a los 180. Sigue siendo, no obstante el TDI de dos turbos en línea y con la cilindrada de 2000 cm3, siguiendo así con la filosofía ingenieril del “downsizing”, es decir la que propugna la reducción del consumo y especialmente del mejoramiento en las emisiones indeseables. El par motor es ahora de 42,8 Kgm, dos más que en su antecesor registrándose a las 2.300 rpm. Estos avances se lograron con el mejoramiento del trabajo de ambos turbos, especialmente en el de mayor caudal. Asimismo se mejoró el funcionamiento de la inyección, optimándose la refrigeración líquida y la lubricación y también a la novedosa configuración de su central electrónica. Ahora notamos que en altas revoluciones y ya a partir de las 2.500 rpm el motor sigue trepando en régimen mucho más alegremente.

La segunda de las innovaciones importantes es que se ha dejado para este vehículo el sistema de caja reductora de alta a baja, con la adopción de la tracción integral permanente 4Motion, un hecho al que los puristas del fuera de camino deberán acostumbrarse con resignación. Como veremos en el siguiente párrafo, la nueva caja de velocidades provee lo necesario para que no se note el cambio en la transmisión.
Porque lo más importante en el aggiornamiento es la incorporación de una caja de ¡ocho! marchas, automática y secuencial ZF especialmente adecuada a este vehículo, ya que es similar a las que equipan a autos topes de sus líneas en Audi y BMW, como el A8 y el Serie 7, respectivamente. La caja, construida en Alemania (como el impulsor) tiene tres embragues, aunque no es del tipo DSG, pero sí es tan rápida como ésta, cambiando sin patinamiento ni demora en apenas un quinto de segundo. La primera marcha es de relación sumamente corta (4,70 a 1) lo que hace que quede reservada para situaciones en las que realmente es necesaria mucha fuerza. A tal punto es así, que con la palanca en drive, un sistema inteligente detecta en lo plano que no hace falta utilizarla y selecciona segunda, con la que se arranca normalmente. En los relacionamientos, recién la sexta marcha es directa; la séptima es desmultiplicada a 0,84 y la octava a 0,67.

En estos dos últimos cambios la economía operativa es notable: a 100 Km/h cada litro de gasoil nos alcanzó para recorrer 15,2 kilómetros (en 8ª marcha a apenas 1.600 rpm) y a 130 Km/h, a 2,100 rpm también en 8ª, bastó para hacer 11,2 Km. Con el gran tanque de 80 litros, se consigue una autonomía (teórica) que va, a esas velocidades, de los 1.200 a los 800 Kms. La caja cuenta con un modo sport que lleva los cambios más allá en el régimen, pero no con levas al volante, lo que sería útil cuando se maneja en el modo secuencial (semiautomático) ya que la selectora queda algo alejada de la mano derecha del conductor.
En las pruebas fundamentales en cuanto a performances, conseguimos en velocidad máxima una media, entre dos pasadas en sentido opuesto, de 177,5 Km/h (exactamente siete kilómetros más que en el modelo anterior) y 11.3 segundos en la prueba de aceleración de 0 a 100 Km/h, mejorando en más de un segundo lo anterior. En cuanto al frenaje se detuvo totalmente desde los 100 Km/h en 44,5 metros. El comportamiento dinámico es excelente, para un vehículo de este porte: el diferencial Torsen neutraliza el sobreviraje (“ida de cola”) que caracteriza al andar de las pick-ups.

Entre sus características “off-road” destacamos sus 24,9 cm de despeje, 28º de ángulo de ataque, 23,4º de salida e inclinación lateral de hasta 50º. La capacidad de vadeo seguro, es de medio metro.
En el equipamiento de confort destacamos tapizados (y también volante pomo y paneles de puerta) en cuero Vienna, pisos alfombrados, butacas regulables en altura, cajones portaobjetos bajo las butacas, levantavidrios eléctricos con “one touch” y temporizador, espejos eléctricos con desempañador, llave tipo navaja, climatizador automático, computadora multifunción, dos tomas de 12 v (una en la caja), control de velocidad de crucero, ganchos para remolque adelante y atrás y luz en la caja de carga. El equipo de audio consta de radio, CD, MP3, USB, ranura para tarjeta SD y Bluetooth, pero notamos la falta de control desde el volante. Tampoco hay navegador GPS.

En seguridad figuran en el listado los controles de tracción (ASR), de estabilidad (ESP) Hill Hold (de ascenso y descenso en pendiente), bloqueo del diferencial (EDL), luces para niebla adelante y atrás, dos airbags frontales, alarma antirrobo con sensor volumétrico, sensor de estacionamiento trasero, cinturones delanteros con pretensor y tres traseros, también de tres puntos y apoya cabezas para los cinco ocupantes.

Además de esta versión automatizada, se sigue proveyendo la de 180 CV con caja manual (en simple o doble tracción) y también las de motor de 122 CV (en 4×2 y 4×4).
El precio de la Amarok Automática es de 266.190 pesos y la garantía, similar en toda la línea es de tres años o cien mil kilómetros.
Por Roberto Nemec


Noticia provista por www.cca.org.ar

No hay comentarios: